El problema que esto pone a prueba
Los sitios de estudios jurídicos suelen ser un muro de credenciales: socios, años, una lista de áreas en orden alfabético y una página de contacto. El visitante con un asunto real tiene que traducir su problema al vocabulario del estudio antes de que alguien le hable.
SUNG se construyó para probar lo inverso: presentar al estudio como el conjunto de decisiones que un cliente está por tomar, y hacer que elegir un área de práctica sea el mismo gesto que empezar la conversación.
El anaquel
El hero es un anaquel de seis áreas de práctica, cada una un lomo numerado con una línea que dice qué atiende. Elegir una no abre una página de folleto: lleva al visitante a la consulta con la materia ya cargada, así el primer clic es también el primer dato útil que recibe el estudio.
En pantallas chicas el anaquel se comprime sin perder el gesto; en inglés, el mismo anaquel lleva la misma preselección, porque las claves de las materias son compartidas y sólo se traduce el texto.
Contenido que el estudio posee
Detrás del sitio público hay un panel editorial: perfiles del equipo, áreas de práctica, insights, consultas y archivos, editados por el estudio y no por un desarrollador. El contenido general está escrito sobre fuentes oficiales argentinas, y nada sin verificar —clientes, premios, domicilios— se publica por defecto.
El panel es deliberadamente conservador: sesiones autenticadas, permisos acotados y páginas publicadas que se revalidan según un calendario, así el sitio sigue rápido para los visitantes mientras el estudio mantiene el control de lo que dice.
Qué demuestra la construcción
SUNG es bilingüe sobre una base compartida, con un back office autenticado y una superficie pública que se sirve estática: la forma que necesita un estudio profesional, con autoridad, rápido y propio.
Muestra al estudio convirtiendo posicionamiento en interacción, y construyendo la operación editorial que permite a un estudio mantener ese posicionamiento al día sin ayuda.



